Los esfuerzos de Sudáfrica para reducir su intensa dependencia del carbón son un punto de partida, pero es necesario hacer más. Este es el más importante del último estudio, Posible hoja de ruta de descarbonización para Sudáfrica, desarrollado por la Fundación RES4Africa en colaboración con AFRY. El análisis, presentado hoy en un evento en línea al que asistieron AFRY, NERSA, el presidente de la Comisión del Clima de Sudáfrica, la DG Acción Climática de la Comisión Europea, IEA, Nedbank y Enel Green Power, propone un «escenario de desarrollo verde» más ambicioso y un hoja de ruta viable para apoyar los esfuerzos del país hacia una descarbonización económicamente integral.

A pesar de un esfuerzo reconocible para promover las emisiones de gases de efecto invernadero, Sudáfrica sigue siendo una de las economías más intensivas en carbón del mundo, así como el único país del G20 con una intensidad de dióxido de carbono en aumento: más del 50% de las emisiones del país provienen de la generación de energía, que está dominada en gran medida por la dependencia del carbono. Para contrarrestar esta tendencia, el gobierno tomó una serie de iniciativas para reducir las emisiones de dióxido de carbono, que mantuvieron las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero en el rango de 398 – 614 millones de toneladas equivalentes de CO2 para 2030, reduciendo la dependencia del carbono en la producción de electricidad (al 55% en 2030 y 11% en 2050), y el desmantelamiento gradual de centrales eléctricas de carbón (aproximadamente 11MW en 2030 y 35MW en 2050).

Pero según los resultados del estudio de RES4Africa, esta agenda puede ser insuficiente, ya que no parece ser lo suficientemente ambicioso para cumplir con las metas climáticas acordadas internacionalmente (París, COP26), sintetizadas en la meta de mantener el aumento medio de la temperatura global por debajo de 1,5 ° C.

El «escenario de desarrollo verde» prevé una reducción del 32% en las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, que aumentará a una reducción del 73% para 2050 a través de acciones específicas que consisten en medidas financieras y no financieras. Los componentes básicos para tal cambio son una penetración progresiva de la energía renovable en el segmento de producción de energía y una mayor eficiencia energética en toda la cadena de valor de la electricidad. Además, el informe requiere una extender una agenda de descarbonización a otros sectores de la economía sudafricana (agricultura, industria, bienes raíces, transporte público y privado, planificación urbana). Finalmente, la implementación de nuevas fuentes de energia debe explorarse: el hidrógeno es un ejemplo clave, ya que podría reducir aún más las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente para aquellos sectores industriales que son difíciles de reducir (es decir, segmentos para camiones pesados, procesamiento de acero y vidrio, etc.).

Descarga el estudio.

Fundación RES4Africa (Soluciones de energía renovable para África) prevé una transformación sostenible del sistema eléctrico de África para garantizar un suministro eléctrico fiable y asequible para todos, lo que permitirá al continente alcanzar su desarrollo pleno, resiliente, inclusivo y sostenible. La misión de la fundación es crear condiciones favorables para aumentar las inversiones en tecnología de energía limpia a fin de acelerar la conversión y transformación energética equitativa del continente. Ver más.

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